Venta del marisco

Cómo se comercializaba con el Marisco Gallego

Comprar Marisco Gallego a través de una página web, es una opción tan nueva como extendida. Y es que a la hora de optar por las piezas a comprar, es tan importante su apariencia como su procedencia.
En Sabor da Ría optamos por la combinación de la captura natural de un marisco gallego y fresco, con la forma de entrega a nuestros clientes:

nécoras cocidas

A petición, productos vivos y pedidos completamente personalizados, con un origen 100% gallego.

Antigua Comercialización del marisco gallego

Antiguamente el marisco, en mucha más abundancia que hoy en día, pues era fácil y habitual encontrarse por la playa con centollos o nécoras, no empezó a comercializarse hasta los años 70. Años en los que sólo se comercializaba prácticamente las almejas.
Hasta entonces el marisco gallego era una comida más que llevarse a la boca de quienes vivían en la costa gallega por la escasez de carnes y otros alimentos.
Los mariscos como las nécoras y los centollos servían cómo abono para las tierras de cultivo por el calcio y otras propiedades de sus conchas.
Sin embargo, en los años 60 empezaron a comercializarse las almejas para las fábricas de conserva que iban construyendo, sólo las más grandes y recién extraídas del mar. Tal era su uso que el comprador esperaba en el puerto la llegada de los marineros en sus embarcaciones de vela y temos, sabiendo que el comprador llevaría las primeras capturas en llegar a tierra y en consecuencia los que llegaban tarde ya no vendían.

Antiguo valor del Marisco

Los mariscadores de entonces vendían sus almejas por cajas de unos 15 kg por las que se pagaban por aquel entonces 5 y 10 pesetas.
Con el tiempo y la mejora de los medios de transporte, la información y la creación de más fábricas de conserva, empezaron a probarse las primeras bateas de cultivo de mejillón y todo ello llevó a un aumento de la demanda de cada vez más mariscos.
Previous postNext post

Sorry, the comment form is closed at this time.

0

Tu carrito